El cálculo de carga, en serio
A esta superficie, estimar la potencia por metros cuadrados deja de funcionar. Hace falta un cálculo real por estancias, orientación y aislamiento.

A partir de 150 m² el problema deja de ser la potencia y pasa a ser el reparto: qué zonas, qué emisores y cuánta agua caliente necesita la casa.
El escenario
En una vivienda de hasta 150 m² el proyecto de aerotermia suele resolverse con un equipo bien dimensionado y un circuito. A partir de ahí aparece un problema distinto, y no es la potencia: es el reparto.
Una casa de 180 m² repartidos en dos plantas no se comporta como un espacio único. La planta superior acumula calor, la inferior lo pierde, las orientaciones difieren y la ocupación de cada zona no es la misma. Gobernar todo eso con un solo termostato garantiza que alguna estancia estará siempre incómoda.
Por eso, en esta franja, las decisiones que más impacto tienen en el resultado final son de proyecto —zonas, emisores, volumen de ACS— y no de catálogo. La marca del equipo importa menos de lo que parece; puedes compararlas en marcas de aerotermia.

Decisiones de proyecto
Todas ellas se resuelven en el estudio técnico. Cuando se dejan para la obra, se resuelven mal o se resuelven caro.
A esta superficie, estimar la potencia por metros cuadrados deja de funcionar. Hace falta un cálculo real por estancias, orientación y aislamiento.
Dos plantas con orientaciones distintas no se pueden gobernar con un solo termostato sin que una quede fría y la otra sobrecalentada.
Aquí el acumulador se dimensiona por número de baños y de personas, y a menudo hay que prever recirculación para no esperar el agua caliente.
Es muy común combinar suelo radiante en la planta principal con radiadores de baja temperatura arriba. Es viable, pero hay que proyectarlo.
Más potencia significa un equipo mayor. Conviene alejarlo de dormitorios y ventanas, y dejar espacio libre alrededor para que respire bien.
A partir de esta superficie el consumo justifica plantearse el autoconsumo. Merece la pena dejar la instalación preparada aunque las placas lleguen después.
El salto de escalón
| Aspecto | Vivienda de 90–150 m² | Vivienda de 150–200 m² |
|---|---|---|
| Tramo de precio orientativo | 11.000–16.000 € | Desde 16.000 € |
| Reparto por zonas | Opcional | Casi siempre necesario |
| Depósito de ACS | Volumen estándar | Mayor volumen, a veces con recirculación |
| Emisores | Un solo sistema | Frecuente mezcla de suelo radiante y radiadores |
| Número de equipos | Uno | Uno bien dimensionado, salvo casos concretos |
| Control | Termostato único | Termostato por zona |
Cifras orientativas antes de subvenciones, con instalación completa. No fijamos techo en el tramo alto porque depende sobre todo de la obra necesaria, no de los metros. Puedes ver todos los rangos en precio de la aerotermia.
Criterio honesto
En viviendas de este tamaño hay margen para gastar de más sin ganar nada. Esto es lo que sí cambia el resultado y lo que, en nuestra experiencia, suele ser dinero mal puesto.
Instalamos viviendas de esta superficie en las cuatro provincias: Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Cantabria. Si vienes de una caldera de gasóleo, algo muy frecuente en unifamiliares del interior, te interesa la comparativa aerotermia frente a gasóleo y la guía para sustituir la caldera.
Preguntas frecuentes
Por encima de 150 m² la instalación entra en el tramo alto de nuestros rangos orientativos: desde 16.000 €, antes de subvenciones y con la instalación completa incluida. No damos un techo cerrado porque en esta franja la horquilla depende mucho de la obra: no cuesta lo mismo una vivienda reciente con suelo radiante ya instalado que una casa de dos plantas donde hay que zonificar, ampliar emisores y resolver el agua caliente para cinco personas. El desglose de partidas está en cuánto cuesta instalar la aerotermia.
Casi nunca. Las gamas domésticas cubren sin problema una vivienda de 200 m² bien aislada con un solo equipo correctamente dimensionado. Instalar dos equipos suele responder a casos concretos —viviendas divididas en unidades independientes, demandas muy dispares o necesidad de redundancia— y no a la superficie en sí. Si alguien te propone dos equipos solo por los metros cuadrados, pide el cálculo de carga térmica que lo justifique: es la forma más rápida de saber si hay un motivo técnico detrás o simplemente más facturación.
Sí, y en viviendas de esta superficie es una solución muy habitual: suelo radiante en la planta principal, donde se hace vida, y radiadores de baja temperatura en la superior, donde levantar el suelo no compensa. La condición es que ambos circuitos trabajen a temperaturas compatibles, lo que exige proyectarlo desde el principio con los grupos hidráulicos adecuados. Tienes más detalle en aerotermia y suelo radiante y en aerotermia con radiadores.
Porque a partir de 150 m² es donde más se nota el confort, y es lo que más se recorta de los presupuestos. Una casa de dos plantas tiene comportamientos térmicos muy distintos entre ellas: la superior acumula calor y la inferior lo pierde. Con un único termostato, el sistema regula para la estancia donde está el sensor y el resto queda a su suerte. Zonificar significa poder pedir temperaturas distintas en cada planta, lo que además reduce el consumo porque se deja de calentar lo que no se usa.
La climatización de la piscina es una demanda añadida que conviene decidir al principio, no después. Puede resolverse con el mismo sistema o con un equipo específico para el vaso, y la elección depende de cuántos meses quieras usarla y de la temperatura objetivo. Lo que no recomendamos es dimensionar el equipo de la vivienda contando con la piscina "por si acaso", porque el resto del año estarías con un equipo sobredimensionado. Lo tratamos en aerotermia para piscinas.
La franja de 150 a 200 m² es unifamiliar, sí, pero está en el escalón superior. Nuestra página de precio en vivienda unifamiliar cubre el caso general, que suele moverse en 11.000–16.000 € para 90–150 m². A partir de 150 m² cambian tres cosas: la potencia necesaria, la práctica obligatoriedad de zonificar y el volumen de ACS. Si además se trata de un caserío o una rehabilitación de vivienda antigua, el escenario es otro y lo vemos en aerotermia en caserío.
Hacemos el cálculo de carga por estancias, definimos las zonas y te damos un presupuesto cerrado con las ayudas incluidas.