
Aerotermia que no calienta o consume mucho: causas y qué revisar
Si tu aerotermia no llega a la temperatura o la factura de la luz se ha disparado, casi nunca es la tecnología. Estas son las causas más habituales, cómo reconocerlas y cuáles puedes comprobar tú.
Diagnóstico · Sep 2026 · Por Ibai López de Munain Lago

Una aerotermia bien instalada calienta la casa sin que te acuerdes de ella. Cuando no lo hace —habitaciones que no llegan, un equipo que no para o una factura eléctrica muy por encima de lo previsto—, la causa casi nunca es que la tecnología «no funcione en el norte». Suele ser un ajuste, un problema de caudal o una decisión de instalación. Este artículo va del síntoma a la causa, para que sepas qué mirar antes de llamar a nadie.
Del síntoma a la causa probable
| Síntoma | Causa más probable | Quién lo resuelve |
|---|---|---|
| Consume mucho, pero la casa está caliente | Curva de calefacción alta, resistencia de apoyo o antilegionela frecuente | Ajuste de parámetros |
| Unas habitaciones calientan y otras no | Circuito sin equilibrar o radiadores que no dan la potencia a baja temperatura | Técnico de instalación |
| No llega a la temperatura en los días fríos | Equipo corto de potencia, emisores insuficientes o caudal bajo | Diagnóstico completo |
| Arranca y para cada pocos minutos | Equipo sobredimensionado o poco volumen de agua en el circuito | Técnico de instalación |
| Hielo que no desaparece en la unidad exterior | Desagüe de condensados helado, ubicación húmeda o fallo de desescarche | Técnico / servicio oficial |
| La presión baja una y otra vez | Fuga en el circuito o vaso de expansión descargado | Técnico de instalación |
1. La curva de calefacción está demasiado alta
Es la causa número uno de consumos altos con la casa confortable. La aerotermia decide a qué temperatura manda el agua según la temperatura exterior, siguiendo una curva. Si esa curva se dejó con valores de fábrica o se subió «por si acaso», el equipo impulsa agua más caliente de lo necesario, y cada grado de más le resta rendimiento. La prueba es sencilla: si con 10 °C en la calle el equipo trabaja a 50 °C o más y sobra calor, hay margen para bajarla. El objetivo es la temperatura más baja con la que la casa está confortable, no la más alta que admite el equipo.
2. La resistencia de apoyo entra más de la cuenta
Muchos equipos llevan una resistencia eléctrica de apoyo para los días extremos o para el agua caliente. Consume tres o cuatro veces más que la bomba de calor para dar el mismo calor, así que, si entra a menudo, la factura se dispara sin que notes nada distinto en casa. Suele deberse a un umbral de activación mal configurado, a un equipo corto de potencia o a desescarches largos. La mayoría de aplicaciones muestran por separado la energía consumida por la resistencia: si ese dato es alto, ahí está el problema.
3. El programa antilegionela del agua caliente
Para evitar la legionela, el equipo calienta periódicamente el acumulador por encima de 60 °C, a menudo con ayuda de la resistencia. Es necesario, pero su frecuencia y su horario se configuran. Si se programó a diario o en la hora más fría de la noche, el consumo del agua caliente puede superar al de la calefacción en meses templados. Revisarlo, junto con la temperatura de consigna del agua caliente, es de las correcciones con más efecto y menos coste.
4. Caudal insuficiente: filtros, lodos y válvulas cerradas
La aerotermia necesita mover más agua que una caldera, porque trabaja con menos diferencia de temperatura. Un filtro colmatado, un circuito antiguo con lodos que nadie lavó o un sistema de zonas en el que los termostatos cierran casi todos los circuitos a la vez reducen el caudal, y el equipo responde con alarmas, ciclos cortos o poca potencia. En instalaciones que aprovecharon los radiadores de una caldera, el lavado del circuito y un filtro magnético son parte del mantenimiento básico. Si el circuito tiene poca agua, puede faltar volumen: lo explicamos en depósito de inercia en aerotermia.
5. Los radiadores no dan la potencia a baja temperatura
Un radiador que calentaba sobrado con agua a 70 °C entrega menos de la mitad a 50 °C. Si al cambiar de caldera nadie comprobó emisor por emisor, lo normal es que las estancias con más pérdidas se queden frías y que alguien suba la temperatura del equipo para compensarlo, con el consiguiente aumento del consumo. Puedes hacer una primera comprobación con nuestra calculadora de radiadores, y en aerotermia con radiadores tienes las salidas posibles.
6. Desescarches y ubicación de la unidad exterior
En el clima del norte, con temperaturas de 0 a 5 °C y mucha humedad, los desescarches son frecuentes y normales. Se vuelven un problema cuando la unidad está en un rincón donde recircula su propio aire frío, cuando el agua de desescarche no drena y se congela en la bandeja, o cuando se ubica donde se acumula nieve. Lo explicamos con más detalle en aerotermia en invierno.
7. Un equipo mal dimensionado
Si después de ajustar la curva, revisar el caudal y comprobar los emisores el equipo sigue sin llegar —o arranca y para constantemente—, el problema puede estar en la potencia elegida. Es el error de instalación más caro, porque no siempre tiene arreglo sin cambiar el equipo. Antes de llegar a esa conclusión, conviene descartar todo lo anterior, que es mucho más frecuente y más barato.
Qué puedes revisar tú, y qué no
- Sí: presión del manómetro (entre 1 y 2 bar en frío), limpieza delante de la unidad exterior, temperatura de impulsión en pantalla, consumo de la resistencia en la aplicación y estado de los termostatos.
- Sí, anotándolo: cualquier código de error, antes de reiniciar el equipo.
- No: abrir la unidad, manipular el circuito de refrigerante —requiere carné de gases fluorados— ni cambiar parámetros avanzados sin saber qué hacen.
Quién debe revisarlo
Si el equipo está en garantía y el fallo es del propio equipo, corresponde al servicio técnico oficial del fabricante. Los problemas de ajuste, caudal, emisores o instalación los diagnosticamos nosotros en equipos de cualquier marca, sin presentarnos como servicio oficial de ninguna: te decimos qué podemos resolver y qué debe atender el fabricante. Tienes el detalle del servicio en plan de mantenimiento, mantenimiento en el País Vasco y mantenimiento en Cantabria.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre averías y consumo.
Las causas más frecuentes son tres. La primera, una curva de calefacción demasiado alta: el equipo impulsa agua más caliente de lo que la casa necesita y el rendimiento cae. La segunda, la resistencia eléctrica de apoyo entrando más de la cuenta, a veces por una configuración de fábrica que nadie ajustó. La tercera, el programa antilegionela del agua caliente calentando el acumulador a 60–65 °C con demasiada frecuencia. Las tres se revisan en el menú del equipo o en su aplicación, y ninguna implica cambiar nada de la instalación.
El vapor, sí: son los desescarches. Con temperaturas cercanas a cero y humedad alta, algo muy habitual en el norte, la batería exterior se cubre de escarcha y el equipo invierte el ciclo unos minutos para fundirla, soltando vapor y agua. Lo que no es normal es que el hielo se acumule y no desaparezca, que la bandeja inferior quede bloqueada o que el equipo pase más tiempo desescarchando que calentando. Eso suele indicar un desagüe de condensados helado, una ubicación que atrapa humedad o un fallo que conviene revisar.
Varias cosas, sin abrir el equipo. La presión del circuito en el manómetro, que en frío suele estar entre 1 y 2 bar. Que la unidad exterior no tenga hojas, nieve ni objetos delante de la batería. Que los termostatos de las habitaciones no estén cerrando casi todos los circuitos a la vez. Qué temperatura de impulsión marca el equipo en la pantalla o la aplicación. Y si hay un código de error, anotarlo antes de reiniciar: resetear repetidamente borra la pista y no soluciona la causa.
Si el equipo está en garantía, las averías del propio equipo corresponden al servicio técnico oficial del fabricante, y conviene acudir a él para no perder esa garantía. Muchos problemas de rendimiento, sin embargo, no son averías del equipo, sino de configuración o de instalación: curva mal ajustada, caudal insuficiente, filtros colmatados o radiadores que no dan la potencia. Eso lo diagnosticamos nosotros en equipos de cualquier marca, y te decimos con claridad qué podemos resolver y qué debe atender el fabricante.
Depende del error. Si el equipo es algo grande y hace ciclos cortos, a veces se mejora ajustando parámetros, ampliando el volumen de agua del circuito o añadiendo un depósito de inercia. Si se queda corto en los días fríos, se puede reducir la demanda mejorando emisores o aislamiento en las estancias críticas. Cuando la diferencia de potencia es grande, en cambio, la única solución completa suele ser sustituir el equipo. Por eso el cálculo de cargas antes de instalar es la parte más barata de todo el proceso.
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