
Depósito de inercia en aerotermia: cuándo hace falta y cuándo sobra
Qué es un depósito de inercia, en qué instalaciones es necesario, cuándo es un gasto que empeora el resultado y cómo se decide su tamaño.
Guía técnica · Sep 2026 · Por Ibai López de Munain Lago

El depósito de inercia es de esas piezas que unos instaladores ponen siempre y otros nunca. Las dos cosas son un error. Es un depósito que añade agua al circuito de calefacción, y hace falta cuando el circuito tiene menos agua de la que el equipo necesita para trabajar bien. Cuando la tiene, sobra y cuesta dinero, espacio y pérdidas de calor.
Qué es y para qué sirve
Una bomba de calor no funciona como una caldera. Una caldera puede encenderse y apagarse muchas veces sin mayor problema; un compresor sufre con los arranques y rinde peor con ciclos cortos. Además, en los desescarches —cuando la unidad exterior invierte el ciclo unos minutos para fundir la escarcha, algo frecuente en el clima húmedo del norte— el equipo toma calor del propio circuito. Para ambas cosas necesita un volumen mínimo de agua, que el fabricante indica en el manual de instalación.
El depósito de inercia es la forma de añadir ese volumen cuando la instalación no lo tiene. No es el acumulador del agua caliente de la ducha: el agua del depósito de inercia es la de la calefacción y nunca sale por un grifo.
Cuándo suele hacer falta
- Circuitos con poca agua: pocos radiadores, tuberías cortas o viviendas pequeñas.
- Instalaciones por zonas: si los termostatos pueden cerrar casi todos los circuitos a la vez, el volumen efectivo cae justo cuando el equipo sigue en marcha.
- Fancoils: contienen muy poca agua y además se apagan por estancias.
- Sistemas combinados: cuando la aerotermia comparte instalación con otra fuente, como biomasa o solar térmica, y hace falta un punto de unión hidráulica.
Cuándo sobra
- Suelo radiante amplio con circuitos que no se cierran todos a la vez: el propio suelo aporta el volumen.
- Instalaciones de radiadores con mucha agua, como las antiguas de hierro fundido, si el cálculo confirma que se llega al mínimo.
- Equipos que ya integran volumen o gestionan bien la modulación, si el fabricante no exige más agua para esa instalación.
El coste de ponerlo sin necesidad
Un depósito innecesario no es inocuo. Pierde calor por su superficie, ocupa un espacio que en muchas viviendas no sobra, encarece la instalación y, si está mal conexionado, puede mezclar el agua de impulsión con la de retorno y hacer que llegue más fría a los emisores. Eso obliga a subir la temperatura del equipo, justo lo contrario de lo que se busca con la aerotermia. Con los radiadores existentes este efecto es especialmente delicado, porque ya trabajan cerca de su límite a baja temperatura.
Cómo se decide el tamaño
El razonamiento es sencillo, aunque el cálculo exige conocer la instalación:
- Se consulta el volumen mínimo de agua que pide el fabricante para ese modelo y potencia.
- Se estima el volumen real del circuito: tuberías, radiadores o suelo radiante, y cuánto queda disponible cuando las zonas se cierran.
- Si el volumen real no llega al mínimo, se elige un depósito que cubra la diferencia con cierto margen, no el más grande que quepa.
Por eso no damos una cifra de litros por kilovatio válida para todo: depende del equipo y de la instalación, y la que importa es la del manual del fabricante.
Si tu aerotermia ya arranca y para cada poco
Los ciclos cortos pueden deberse a la falta de volumen, pero también a un equipo sobredimensionado, a una curva mal ajustada o a las zonas cerradas. Antes de añadir un depósito, conviene revisar las causas que explicamos en aerotermia que no calienta o consume mucho y en errores comunes al instalar aerotermia. Si el volumen del circuito es suficiente, el depósito no resolverá el problema.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre el depósito de inercia.
No es obligatorio por norma, pero sí puede serlo por el equipo. Cada fabricante indica en su manual de instalación el volumen mínimo de agua que necesita el circuito para funcionar sin arrancar y parar constantemente y para poder hacer los desescarches. Si la instalación ya tiene ese volumen, por ejemplo un suelo radiante amplio siempre abierto, el depósito sobra. Si no lo tiene, porque el circuito es corto o porque los termostatos cierran casi todas las zonas a la vez, hace falta ganar volumen, y el depósito de inercia es la forma más habitual.
Son dos depósitos con funciones distintas. El acumulador de agua caliente sanitaria guarda el agua que sale por los grifos y la ducha, y trabaja a temperaturas altas para cubrir los picos de consumo y el programa antilegionela. El depósito de inercia contiene el agua del circuito de calefacción, que nunca sale de la instalación: su función es dar volumen y estabilidad al circuito. Una vivienda con aerotermia casi siempre tiene acumulador de agua caliente; el de inercia solo cuando el diseño lo pide.
Por sí mismo, no. Lo que hace es evitar que el equipo arranque y pare cada pocos minutos cuando el circuito tiene poca agua, y eso sí mejora el rendimiento y la vida del compresor. Pero un depósito innecesario o sobredimensionado añade pérdidas de calor, ocupa espacio y puede hacer que el agua llegue a los emisores más fría de lo previsto si está mal conexionado. Por eso no conviene ponerlo por defecto, sino cuando el cálculo del volumen del circuito lo justifica.
El que falte para llegar al volumen mínimo que pide el fabricante, teniendo en cuenta el agua que ya contiene la instalación en tuberías y emisores. No hay una cifra universal: depende del equipo, de su potencia y de cómo module. Sobredimensionar tiene costes, porque un depósito más grande pierde más calor y tarda más en calentarse. Lo razonable es calcular el volumen real del circuito, restarlo del mínimo exigido y elegir un depósito que cubra la diferencia con cierto margen.
Puede ser una de las causas, pero no la única. Los ciclos cortos también aparecen con un equipo sobredimensionado para la vivienda, con una curva de calefacción mal ajustada o con termostatos de zona que cierran casi todos los circuitos a la vez. Antes de añadir un depósito conviene comprobar el volumen de agua del circuito frente al mínimo del fabricante y revisar la configuración. Si el volumen es suficiente, el problema está en otro sitio y el depósito no lo resolverá.
¿Tu instalación necesita depósito de inercia?
Calculamos el volumen de agua de tu circuito frente al que pide el equipo antes de proponerte nada.